lunes, 9 de mayo de 2016

Hablemos de refranes... Por Irma Gómez Párraga.


El venezolano, desde niño y  en un altísimo porcentaje gira en torno al uso de los refranes. Es una especie  de filosofía del pueblo que pasan de generación en generación. 
Son tan antiguos como la cultura misma. 
Todos sabemos lo que es un refrán, pero a título de cultura general, la palabra refrán es de origen francés “refrain” que significa “estribillo”. 
Son dichos populares y anónimos cuya finalidad  es transmitir una enseñanza o mensaje instructivo, moral o de sabio,  estimulando en el individuo la reflexión moral e intelectual. Oraciones breves, de carácter sentencioso y de fácil memorización; con muy poco que se diga,  el interlocutor entiende perfectamente que es lo que se trasmite. 
Hablemos hoy,  de uno en particular.     
Montar un peine ". 
Nadie sabe a ciencia cierta qué cosa, persona o mal  es "el peine", pero cuando escuchamos esta frase, de inmediato,  por un lado,  no ponemos en guardia, porque significa que hay un riesgo en camino y por el otro, el que quiere montar el peine, se prepara estratégicamente para hacer que los otros caigan en él. En fin, montar un peine es sinónimo de engaño. 

A sabiendas de esto, paso a evaluar situaciones que se han venido presentando en diferentes rincones del territorio nacional. 
Vemos,  como extrañamente se ejecutan acciones,  parecidas por su “modus operandi” al “Dakazo”. 
Por ejemplo, el viernes 6 de mayo en  los altos mirandinos,  se armó literalmente un atajaperros inconmensurable en algunos supermercados. 
En los sitios,   una maraña confusa,  conformada por cientos de personas, unos  a la espera de comprar insumos, otros quién sabe con qué inconfesables objetivos, un piquete antimotín de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) quienes, al menos  en apariencia estaban ahí para  controlar la situación. 
En la prensa se reseñó  que intentaron saquear tres locales, entre los que se encontraba precisamente, el automercado Fresco Market, del cual hago referencia. 
Lo que califico de extraño es que, dicha actividad se generó en varios supermercados de la misma cadena, a la misma hora y con la misma modalidad. 
Pensar en  casualidades,  sería inocente, algo increíble y no parece obedecer  a hechos aislados sino a una actividad orquestada inteligentemente por alguien.  
Si así lo fuese, se me agolpan muchas preguntas sin respuestas...
Qué objeto tendría llevar a cabo tales acciones?  
Quién estaría detrás de la planificación ? 
Qué podría estarse persiguiendo ?  
Qué se pretende lograr ?  
A quién beneficia ? 
No tengo respuesta  a ninguna de estas interrogantes, aunque vagamente, por lo que pudo leerse en líneas y entre líneas en las redes, pasa a presumirse, quienes dirigían la actividad, el asunto es el para qué. 
Ahora bien, termina siendo altamente peligroso desde todo punto de vista, motivar, aupar y mucho más generar tales acciones, porque las masas sencillamente son inmanejables. Y lo que puede parecer una nimiedad puede convertirse en algo imposible de controlar.  
Seguramente todos hemos oído hablar alguna vez del efecto mariposa de la Teoría del Caos, la cual,  palabras más  palabras menos dice que, un  pequeño cambio puede generar en consecuencia un cambio enorme. A pesar de ser un concepto complejo, para muchos es una filosofía e incluso se puede aplicar a muchos campos de la vida. En nuestro caso,  el aletear de una mariposa pudiera generar  literalmente un huracán. 
Cualquiera,  con 4 dedos de frente sabe esto y puede visualizar lo que puede resultar. 
A qué puede responder generar tal riesgo?  Esa es la pregunta de las 64 mil lochas. 
Nos consta,  que  miles de venezolanos de todas las tendencias,   estamos luchando  para transformar nuestro  entorno llevando a cabo diferentes actividades enmarcadas en la Ley para lograrlo.  Para ello, por hablar de los que nos ocupa en la actualidad,  hemos recogido las firmas para activar el referéndum revocatorio. Es decir, que vamos pacíficamente siguiendo los pasos para lograr conseguir nuestros objetivos, todo dentro de un marco democrático y en paz. 
En este orden de ideas, a nosotros, los solicitantes  de este acto democrático, ni nos interesa ni nos conviene que se arme una situación que ponga en riesgo lo que pretendemos como un legítimo derecho. Y a los otros, entiéndase al sector  oficialista, presumo podría convenirle que se difiriera lo que solicitamos, pero se tiene que tener claro, y lo repito,  las masas son inmanejables y  por motivos inconfesables podría perderse nuestra patria.  
Sobran razones para salvar nuestro país, sin entrar a considerar a fondo lo que todos sabemos, tenemos  muchos entuertos tanto públicos como  privados que es nuestro deber  mejorar. 
Cuando  veo  la Venezuela de hoy,  no me deprimo ni suelto la toalla, al contrario, percibo la esperanza y reafirmo mi convicción que necesitamos una transformación.  Un cambio de rumbo total.   Pero el camino es a pulsito, con paciencia, ajustados a la norma, como tiene que ser y como en efecto lo estamos haciendo.  
Y es ahí donde entra en juego el refrán de Montar un peine, y es que esas acciones llevadas a cabo en los altos mirandinos, específicamente en  el Municipio Carrizal, parecieran obedecer a un montaje de un peine que ni queremos ni debemos pisar. 
No podemos caer en  trampas, por la creación de  falsos positivos que nos conduzcan a un laberinto que enrede la situación.   
Debemos  evitar reacciones desesperadas, espontáneas o generadas ex profeso que nos separen del camino democrático.  
Por ello, es menester olfatear las diferentes situaciones del devenir diario,  para detectar dónde se nos está montando un peine, esa concha de mango que al ser pisada nos puede conducir lejos del camino que hemos escogido como demócratas que somos.  
Así que, a otro perro con ese hueso.  Que  "el peine"  opere para el lado que lo está montando y sean ellos mismos los que lo pisen. 
Se le ven las costuras a leguas de distancia.
Por Irma Gómez Párraga

@ irmagomezp

6 comentarios:

Unknown dijo...

Muy buenos días Irma, he leido detenida y reflexivamente tu artículo y me agrada sobremanera tu visón de estos acontecimientos y sobre todo comparto tu preocupación por lo que se desrncadenaría lo cual creo nadie, amante de su patria y en su sano juicio, querría que ocurriera, lo que si me parece temerario es a la conclusión a la que llegas, por cuanto, a pesar de que comienzas muy ecuanime manifestando que tienes preguntas sin respuestas, visualisas a un factor ya culpble y exculpas al otro sin dejar lugar a dudas, quiero manifestarte que, como en cualquier investigación,no se debe descartar ninguna hipótesis y en este caso mucho menos, desde otro punto de vista, no descartes la posibilidad de que el factor opositor al gobierno, quien ha manifestado abierta y publicamente su pedido a la activación de la Carta Interamericana, persiga que se haga realidad esta petición provocando el caos social producto de lo que tu muy acettadamente planteas, debemos dejar de ser instrumentos o tontos útiles a los factores políticos que quieren vernos divididos y enfrentados...

Irma Gómez Párraga dijo...

Gracias por leerme y por tu acotación. Ciertamente no debemos descartar ninguna de las hipótesis y menos adjudicarle toda la culpa a uno de los extremos. De hecho y de derecho creo en la corresponsabilidad en todo lo que acontece. Totalmente de acuerdo en no dejarnos usar como tontos útiles. Estoy convencida que todos en alguna medida somos responsables por los acontecimientos que se nos presentan.

Irma Gómez Párraga dijo...

Aqui explano el principio de la corresponsabilidad
http://alfinlibres.blogspot.com/2016/04/pais-fuera-de-servicio-de-30-solo-casi-8.html

Ivasmol dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ivasmol dijo...

Hola mi amiga y colega. Saludos desde Barinas. Me gustó tu diagnóstico de la situación. Muy acertada y sin discusión. Un abrazo

Ivasmol dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.