miércoles, 27 de abril de 2016

País fuera de servicio, de 30 solo casi 8.





Estadísticamente hablando,  Venezuela en muy poco tiempo, a partir de 1929, tuvo  una curva de ascenso. Llegó a ser  el segundo mayor productor petrolero después de Estados Unidos. Ahí comenzó una historia de cambios y transformaciones que impulsaron al país a convertirse en una potencia petrolera, lamentablemente y desoyendo la famosa frase de nuestro  Don Arturo Uslar Pietri en su ensayo “Sembrar el Petróleo”, sustituimos la economía agrícola por la petrolera.  Nos sentíamos orgullosos de nuestro gentilicio. Una Venezuela con identidad, riquezas propias, autónoma, independiente, con cultura, tradiciones y creencias, con gente amable, solidaria y con principios. Gente trabajadora. Echados pa´lante, como se dice  coloquialmente.  En nuestros oídos aún retumba el eco de refranes y decires tales como estudia para que seas alguien, el trabajo dignifica al hombre. Esos principios pasaron de generación en generación,   sembrándose en nuestros corazones y conciencias como pilares fundamentales, el compromiso de trabajar. 
Fortaleciendo el  concepto  que,  para poder crecer como personas y como país es importante justamente  trabajar.
Si algo  tenemos  en común  además de nuestra nacionalidad,  es el sueño de tener una Venezuela de Primer Mundo, grande, pujante, de avanzada,  con seguridad, con posibilidades de crecimiento para todos por igual.  
Esa  Venezuela, herencia  de nuestros padres y la que dejaremos a nuestros hijos. 
Un país de oportunidades.     
Conscientes que solo se puede lograr con esfuerzo y compromiso, un trabajo mancomunado entre el Estado y la sociedad civil,  no un trabajo divorciado.  Así lo encontramos, por ejemplo,  en nuestra Constitución, en el artículo 326: " La seguridad de la Nación se fundamenta en la co-responsabilidad entre el Estado y la sociedad civil, para dar cumplimiento a los principios de independencia, democracia, igualdad, paz, libertad, justicia, solidaridad, promoción y conservación ambiental y afirmación de los derechos humanos, así como en la satisfacción progresiva de las necesidades individuales y colectivas de los venezolanos y venezolanas, sobre las bases de un desarrollo sustentable y productivo de plena cobertura para la comunidad nacional. El principio de la co-responsabilidad se ejerce sobre los ámbitos económico, social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar. "

Es decir que,  como en una nave deberíamos remar todos hacia el mismo norte. Pero nos encontramos con la historia al revés… remamos todos contra sentido,  insultos van y vienen, descalificaciones  por las  ideologías  políticas diferentes que convierten la convivencia en  misión imposible. Y ahora, por si fuese poco, no trabajamos disque argumentando  crisis eléctrica. Así tenemos que,  primero dejamos de trabajar los viernes, ahora, además miércoles  y  jueves. Con lo cual solo nos van quedando 2 días laborales a  la semana, es decir lunes y martes, pero también tenemos una modificación en los horarios con una reducción por el tema de ahorro de energía. Caray si las matemáticas no fallan, solo trabajamos aproximadamente  8 días a la semana. El mes por lo general, tiene 30 días.  Entonces son 22 días sin laborar por el tema energético y 8 días de labor y digo aproximadamente ya que podría reducirse, si se va la luz, o si me toca el día de las compras en los supermercados, o si se arma  una protesta  y no puedo llegar.  

Cómo puede un país avanzar así?  
Esto es una situación espeluznante. Estamos literalmente quebrados, en la carraplana,  y esto ha sido la crónica de una muerte anunciada.  

El pueblo venezolano enfrenta una crisis desde todo punto de vista, y la económica de proporciones nunca vistas. Y el Gobierno,  no ha realizado ninguna gestión para contrarrestar la inflación, normalizar el flujo  divisas al sector industrial o facilitar el tránsito de mercancías en el territorio nacional.

No hay divisas, no hay salud, no hay educación, no hay alimentos básicos, no hay repuestos, no hay nada.
Y en vez de asumir el rol requerido para sacar al país adelante,  vemos con estupor el desacierto puntual y continuado del gobierno. Y entonces de 30 días  que tiene el mes sólo trabajamos aproximadamente 8.

El país no avanzará si no  ponemos  en práctica el principio que supra compartí y que está contenido en nuestra Constitución, como lo es el de co-responsabilidad.
Mientras sigamos así, bailando esta especie de conga, seremos un país con ganas de avanzar, pero suspendidos literalmente en el espacio.
Con mucha tristeza les digo.
Nuestro país está Fuera de Servicio.
Por Irma Gómez Párraga.

@irmagomezp.

2 comentarios:

FAMILIA CRISTIANA LA GRACIA dijo...

Este comentario es, lamentablemente acertado. ¿Por qué "lamentablemente"? POr que de no ser cierto estaríamos en un país como lo queremos. Cuando hablas de la corresponsabilidad gobierno y sociedad civil es triste darnos cuenta que esta última parte del equipo ha crecido con la idea que no es su culpa y menos su responsabilidad la situación en la que se encuentra nuestra nación. Mientras esto siga así no podremos superarnos ni crecer. Debemos practicar lo que se conoce como "Gerencia de Sí mismo" y asumir las responsabilidades que nos tocan y entonces Sí, triunfaremos. Muy buen artículo.

Irma Gómez Párraga dijo...

Totalmente de acuerdo amigo Huerta