viernes, 15 de abril de 2016

Revocatorio o una Carrera de obstáculos ? Por Irma Gómez Párraga 15 de Abril de 2016.



  Para entrar en contexto  de lo que  ocurre en Venezuela,  debemos hacer un paneo  por las leyes, por los organismos y por los venezolanos.
Partiendo de la premisa legal contenida en el Artículo 62 de nuestra Constitución, todos los ciudadanos tendríamos  el derecho de participar libremente en los asuntos públicos, directamente o por medio de nuestros  representantes elegidos. De acuerdo con el supra citado artículo, el pueblo participará en la formación, ejecución y control de la gestión pública que constituiría el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo.  Además dice que es obligación del Estado y deber de la sociedad facilitar la generación de las condiciones más favorables para su práctica. Y si leemos, el Artículo 70, nos encontramos que, entre otros, son medios de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberanía, en lo político: la elección de cargos públicos, el referendo, la consulta popular y  la revocación del mandato. Y en este último supuesto, la revocación de mandato. Didácticamente hablando, podríamos decir que la revocación del mandato se ejerce a través del  referendo o  Referéndum Revocatorio,  que es un medio de participación del pueblo en el ejercicio de uno de sus derechos políticos, para opinar libremente sobre la permanencia o no, de un gobernante que ha sido previamente electo en elecciones populares, y esto  sólo pueden hacerlo los  ciudadanos inscritos en el Registro Electoral Permanente del Consejo Nacional Electoral.  Estos supuestos están regulados por nuestra constitución, y lo encontramos textualmente en el  artículo 72  que reza: “Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables. Transcurrida la mitad del período para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria, un número no menor del veinte por ciento de los electores o electoras inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referendo para revocar su mandato. Cuando igual o mayor número de electores o electoras que eligieron al funcionario o funcionaria hubieren votado a favor de la revocación, siempre que haya concurrido al referendo un número de electores o electoras igual o superior al veinticinco por ciento de los electores o electoras inscritos o inscritas, se considerará revocado su mandato y se procederá de inmediato a cubrir la falta absoluta conforme a lo dispuesto en esta Constitución y en la ley. La revocación del mandato para los cuerpos colegiados se realizará de acuerdo con lo que establezca la ley. Durante el período para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria no podrá hacerse más de una solicitud de revocación de su mandato...”. 
Para la mejor comprensión de la materia en cuestión, considero pertinente incluso, como punto de mero conocimiento, establecer la diferencia que existe entre las elecciones y el referendo ( Referéndum ),  efectivamente  son dos instituciones electorales totalmente distintas. En las elecciones se participa para escoger o seleccionar a un gobernante, llámese  Presidente, Gobernador, Alcalde, Diputados, Concejales, etc.,  mientras que en el referéndum se actúa para opinar mediante un sí o un no, sobre un asunto público.
Como bien observamos, en Venezuela, a la luz de estos  supuestos de Derecho  estaríamos a la puerta de entrada para hacer ejercicio de las herramientas jurídicas que tenemos a nuestro alcance para solicitar, de acuerdo a nuestro ordenamiento el Referendo  Revocatorio. Toda vez que una parte de nuestra población, ciudadanos y ciudadanas en el ejercicio de nuestros Derechos Políticos,  no estamos  de acuerdo con la forma de gobierno que tenemos.  En un país,  con Estado de Derecho, donde se respetaren las normas vigentes y en las condiciones en las que se vive en Venezuela, estaríamos transitando los pasos establecidos para lograr ejercer ese modo legal de consulta a los ciudadanos para establecer un orden que restableciese el equilibrio que tanto requiere cualquier nación para desarrollarse y vivir en paz y concordia. Pero eso no es Venezuela, porque a pesar de contar con normas  interesantes como las ya comentadas que existen en la columna vertebral de País, su Constitución, tenemos también la Simplificación de Trámites  Administrativos, contenida y publicada en la Gaceta extraordinaria N° 6.149, de fecha martes 18 de noviembre de 2014, del  Decreto presidencial N° 1.423, mediante el cual se dictó con Rango, Valor y Fuerza de Ley.  Entre sus grandes novedades además de acelerar los procesos administrativos,  está,   la presunción de buena fe del ciudadano,  la simplicidad, la transparencia, celeridad y eficacia de la actividad de la administración pública. En el caso que nos ocupa,  no se cumple, porque podríamos decir que el CNE,  pudiera estar  “avalando”  su retardo o congelamiento del balón en la existencia de vacíos  que tiene nuestra legislación en relación con el referendo revocatorio. Bien es cierto que, tanto  la Asamblea Nacional como el  Poder Electoral en cuanto al cumplimiento de la Constitución del país y las normas, tienen una tarea pendiente, como lo es,  la elaboración de un instrumento jurídico que regule todos los procesos de referendo.   Y que a falta de ley, el Poder Electoral asumiría  lo enunciado en la primera disposición Transitoria de la LOPRE,  de elaborar y publicar resoluciones  que contemplen los procesos de los referendos; todo esto siguiendo lo establecido en el artículo 293 CRBV que le establece sus funciones. Pero como vemos y sabemos, no tenemos un árbitro imparcial, tenemos uno que recibe un libreto como obra de teatro,  que  en vez de simplificar los trámites los complican, en vez de partir de la presunción de la buena fe de los ciudadanos que lo solicitan, parten de la mala, buscando  cualquier argumento para entorpecerlo, cero simplicidad, cero transparencia, cero celeridad y cero eficacia en su actividad como administración pública. Un retorcido concepto que nos mantiene al borde de la crispación y que viola en todos sus extremos el concepto de un verdadero  Estado de  Derecho.  Como sabemos,  el CNE, nos volvió a tomar el pelo,  no entregó la planilla para recabar las firmas para el Revocatorio. Según algunas fuentes,  disque  ordenaron verificar los elementos presentados por la MUD.  Y como todos sabemos, la oposición  ha entregado  cuatro veces documentos al CNE con el fin de accionar el Revocatorio y como respuesta ha obtenido nuevas trabas. Y es que del CNE conjuntamente con el Ejecutivo Nacional decretando días no laborales, es decir no hábiles,  retardan la verificación de firmas para activación del referendo.  Se  burlan de los venezolanos y se han  convertido en un obstáculo para el ejercicio de nuestros derechos.  Y estamos a la espera paciente, pero no inactivos,  de la  decisión sobre requisitos del revocatorio para ejercerlo, porque vamos a seguir ejerciéndolo, firmaremos donde tengamos que firmar, marcharemos donde haya que marchar, protestaremos donde tengamos que hacerlo y no podrán sacarnos del camino de la legalidad que es  a lo que presumo,  están jugando, pretendiendo desesperarnos. Precisamente por nuestro espíritu democrático no hemos caído en sus trampas. Y es que  la situación de crisis económica, social y moral que actualmente sufre nuestro país  no se podrá resolver de un plumazo ni por arte de magia y menos con la evidente contumacia del Poder Ejecutivo y el Poder Judicial  violando a todo evento el ordenamiento jurídico y hasta el orden  natural.
Y me pregunto y les pregunto… a qué es lo que le tienen miedo ?
Sólo estamos usando esa herramienta jurídica que introdujeron en nuestra Constitución en 1999 y  que sirve para preguntar al pueblo si están de acuerdo con aplicar el referéndum revocatorio. Es  el principio de soberanía popular.  Es el reflejo de  las bases de la democracia participativa.  Somos el PUEBLO, somos  al final de cuentas quienes debemos  decidir.
Será que el resultado de las elecciones del 6 de Diciembre de la Asamblea Nacional,  le ha hecho poner sus barbas en remojo y les aterroriza ?  Será que juegan al congelamiento del balón mientras alimentan otros eventos que puedan detonar un estallido social ?
Somos inocentes y  crédulos  pero no pendejos. No hemos nadado tanto para morir ahogados en la orilla. Basta de ponernos trampas  en nuestro camino para  realizar el Referéndum Revocatorio.  Esto no es una carrera de obstáculos ni es un petitum ilegal ni golpista. Es nuestro legítimo ejercicio de los  Derechos Políticos y ciudadanos establecidos en la Carta Magna.
Dentro de la Constitución todo, fuera de la Constitución nada.
Y es que la Constitución es el Camino.
Irma Gómez Párraga.

Twitter @irmagomezp















2 comentarios:

frankjo dijo...

Una muy completa y objetiva vision de la doctora Irma Gomez ante la realidad que hoy nos golpea a todos los venezolanos. Leyendolo tomamos en cuenta las herramientas necesarias para acabar con este desgobierno que nos esta llevando a la lenta muerte como pais. Valiente doctora, siga adelante.

Irma Gómez Párraga dijo...

Gracias, muy gentil. Una forma didáctica de hacer llegar a los lectores mi forma de ver las cosas.