domingo, 12 de junio de 2016

No hemos escarmentado. Por Irma Gómez Párraga.



Un nuevo atropello, una nueva violación de los Derechos Humanos y es que parece que no terminaremos de crecer y entender que el gobierno, cree que todo lo puede y es porque nosotros se lo hemos permitido. Creen tener una Patente de Corso para hacer lo que le venga en ganas.

No hemos escarmentado.

Como siempre nuestra memoria es corta y olvidamos acontecimientos con facilidad. Repetimos una y otra vez, historias de las que no hemos salido bien parados. Hoy entre las muchas noticias preocupantes, he leído una,  que hace referencia a un grupo jóvenes que ejercen su legítimo derecho de protestar pacíficamente con una Huelga de Hambre por ante la sede de la O E A en Caracas. Sus motivaciones, la liberación de los presos políticos, la falta de comida, de medicinas, de seguridad, en fin, lo mismo que nos preocupa a todos. Y el gobierno, en vez de respetar el libre albedrío de los ciudadanos a protestar como está permitido en nuestras leyes, decide irse por la vía de la represión y mandaron a “buscar” a Joel Guevara y se lo llevaron contra su voluntad. Los estudiantes declararon que "Pasó una unidad por acá, lo rodearon y se lo llevaron secuestrado. Le decimos al señor Maduro, abra los ojos el país se le está cayendo a pedazos. No hay comida , no hay salud y usted metiéndole leña al fuego". Insistieron que la manifestación que llevan es totalmente pacífica. "Esto es una protesta pacífica. Exigimos la libertad para Joel Guevara y que se le respete la integridad física".

Y entonces, no dejo de recordar a Franklin Brito, ese venezolano que emprendió una lucha por más de siete años, para reclamar que el INTI le arrebató sus hectáreas de terreno y le eliminó la posibilidad de acceso a su fundo  ubicado en el estado Bolívar. Aquel que una triste noche de un lunes 30 de agosto, murió, según decíres de las autoridades, presuntamente por un infarto, porque ni eso podemos afirmar a ciencia cierta. Ese Franklin Brito que entregó su vida esperando una respuesta de ese proceso en el cual creía, que le reparara las ofensas de las que había sido víctima e hiciera valer sus derechos. Ese hombre a quien en contra de su voluntad, por una decisión del Tribunal 23 y de la fiscal de Derechos Fundamentales, se llevaron para recluirlo en un centro asistencial dizque “para resguardar su vida”. Él mismo declaró que esa decisión se basó en falsedades. Y dijo “En los días que estuve hospitalizado en Clínicas Caracas, había recuperado 11 kilos y estaba respondiendo de manera favorable al tratamiento que me habían puesto los médicos. Incluso, salí caminando de allí cuando decidí reiniciar la huelga de hambre”. Entonces, así como se llevaron a este estudiante ahora, se lo llevaron a él, y lo recluyeron contra su voluntad en el Hospital Militar un 13 de diciembre, tras ser sacado violentamente de la sede de la OEA. Lo recuerdo como si fuese hoy. Muchos saben que acompañé a Elena de Brito desde el día 28 de diciembre hasta la madrugada del primero de enero, haciendo 96 horas de huelga de hambre, en solidaridad con su causa, con nuestra causa, por nuestros derechos. No podía hacer lo que hacían los demás y que seguimos haciendo todos, disfrutar de las múltiples fiestas, sin siquiera inmutarnos por lo ocurrido a estos venezolanos, en esa oportunidad eran las navidades y para lo demás la vida continuaba, para ellos no, estaban entrampados en una lucha estéril y solitaria por sus derechos. Y fue reseñada por la prensa una declaración mía en la que dije apoyaba a los Brito porque era un caso de dignidad, justicia, derecho y no de ambición. Que como abogado entendía que si Franklin Brito no estaba “preso”, entonces cuando él decidiese levantarse e irse de la cama del Hospital Militar, no debían impedírselo. Me equivoqué, porque mis premisas solo podrían darse en un país con Estado de Derecho. Y dije textualmente “todos los venezolanos debemos apoyar a la familia Brito porque hoy son ellos los que están padeciendo los escarnios de la injusticia, pero mañana podemos ser cualquiera de nosotros”. Muy a mi pesar fueron palabras lapidarias. Y el tiempo ha pasado y la historia se repite, una y otra vez, porque no le terminamos de poner el cascabel al gato. Y como digo, cabo que se deja suelto cabo que se enreda más adelante en el camino.

Para el Estado venezolano no significó absolutamente nada, las extrañas circunstancias que rodearon la muerte de Franklin Brito, aunque debiera haber sido importante, y como abogado les digo que en efecto lo es, toda vez que constituye un hecho grave, porque Brito estaba bajo “su tutela” en el Hospital Militar, es decir era su responsabilidad. Y sorprendentemente no tuvo relevancia jurídica y ni siquiera mereció una investigación. Tan grave como lo ocurrido en la ilustre Sala de Casación Penal del TSJ, que puso fin en el derecho interno a la acción interpuesta por Elena de Brito ante la Fiscalía General el 31 de mayo de 2011. El mismo abogado penalista Dr. Alberto Arteaga Sánchez explicó que esa nulidad procesal además de impedir cualquier otra acción en el país, marcaba un precedente importante en la actuación judicial, dejaría abierta la posibilidad de permitir que cualquier otra causa incómoda fuese desestimada en su totalidad sin indagación alguna.

Transitamos caminos inciertos, en los que la vida de los ciudadanos no tiene ningún valor, entonces mucho menos valor tendrá lo que deseemos. Sencillamente pareciera que el que tiene el poder de lo máximo puede cualquier cosa. Sobre los estudiantes en huelga, millones de venezolanos estamos literalmente secuestrados por el simple hecho de pensar distinto y las autoridades judiciales, aún sabiendo que se viola la Constitución y las leyes se hacen la vista gorda. Y pocos hacen algo y cuando se intenta ejercer alguna acción enmarcada dentro de la norma, pareciera que hubiese un equipo orquestado para atacar todo lo decente y legal que va quedando. Eso, en cualquier lugar del mundo es violar los derechos. Si estuviésemos calificándolo desde el punto de vista penal, sería premeditación, alevosía y ventaja, pero por la condición de quienes lo ejecutan, lo agrava y lo convierte en violación de los Derechos Humanos. Y las sanciones para estas acciones no prescriben. Son delitos de lesa humanidad.

Estamos a merced de una situación maquiavélica que no sabemos dónde parará. Lo correcto, lo adecuado, lo querible, lo democrático y lo decente sería sentarse a restablecer el orden jurídico conculcado.

Y me pregunto y les pregunto. Qué vamos a esperar para accionar, para exigir que se restablezca el Estado de Derecho. Los Derechos Humanos. O vamos a esperar que esta impotencia termine enfermándonos? Recordemos al propio presidente, sufrió un cáncer fulminante y yo opino que fue el resultado de canalizar sus sentires, sus frustraciones, somatizándolos por esa vía.

Nuestro país tiene metástasis o una especie de gangrena que ha carcomido nuestra humanidad, nuestros sentimientos. Ningún argumento es válido para aceptar lo inaceptable. O hacemos algo o hacemos algo. Pero debe ser un clamor popular. Esta es y debería ser la verdadera unidad. Todos los venezolanos al UNISONO en una sola voz, exigir que se cumpla la Constitución en todas y cada una de sus letras. Esa es la armonía que debe existir.

El principio, propósito y razón del legislador, del Soberano.

Recordando a Erich Fromm: Si soy lo que tengo y lo que tengo lo pierdo, entonces ¿Quién soy?.



@irmagomezp

sábado, 11 de junio de 2016

Dormir o estar despiertos. Por Irma Gómez Párraga


Vivir en Venezuela se ha convertido en una pesadilla. No sabes que es peor, si dormir o estar despierto. Ambas acciones son desconcertantes. Duermo y me siento llegar a un país desconocido. Un lugar que se parece a Venezuela pero, parece que no es. En este lugar, pareciera se hablara un idioma distinto, una especie de dialecto incomprensible que me desconcierta, y me observo viendo a los lados y todos los habitantes. Y los desconozco y ellos me desconocen a mi, y se desconocen entre si. Pero lo extraño es que en mi piel siento que nos conocíamos, que éramos la misma gente. Ellos y yo hemos olvidado el pasado común. Transitamos atropelladamente sobre los escombros que van quedando con el despedazamiento del que creíamos nuestro país. Realmente tuvimos uno? O fue un espejismo. Se perdieron las reglas de comportamiento, se perdió la amistad, se perdió la vecindad. Unos extraños, viajando hacia la autodestrucción, unos contra otros y entre ellos mismos.
En esta nueva historia de vida, observo el etiquetamiento, la gente se limita a vivir según se le indica. Perdimos los puntos cardinales y nos vemos imbuidos en una especie de caleidoscopio alucinante.
Caen los muertos, uno a uno, al principio los identificábamos por sus nombres… Nos dolían, ahora perdimos contacto con la realidad y ellos flotan en el ambiente, una especie de limbo, y nosotros nos hemos acostumbrado. Ya ni siquiera son nombres, ni estadísticas, ni nada. Imagino que son efectos colaterales. Sencilla y tristemente no le importamos a nadie. Y ellos, nuestros muchachos, esos a quienes la situación los obligó a protestar por sus ideales, por su historia y que la mano opresora cegó su existencia, dónde están? La respuesta es, que no hay respuesta. Se percibe una ausencia inquietante. Pero yo oigo sus voces y me pregunto si habrá valido la pena morir por este pueblo que hoy ni siquiera sabe como se llaman. No me dejan dormir los pensamientos, el sentirme madre de cada uno de ellos, el sentir que su sangre se derramó en vano. Esta es una historia sin historia, una situación en la que la verdad no es la verdad, aquí nadie sabe nada de nada.
Me obligo a despertar, a intentar poner los pies en el suelo y lo que veo es espeluznante. Un atajaperros constante entre el oficialismo y la oposición, entre el mismo oficialismo y entre la misma oposición. Reuniones van y reuniones vienen, “Dizque” para dialogar. A otro perro con ese hueso, quien va a creerles eso? es un hecho público y notorio, que quienes dirigen el país desde hace mucho tiempo perdieron la capacidad de escuchar las necesidades de la población, (si es que alguna vez la tuvieron) sobre todo de aquellos que tuvieron que tomar las calles de manera pacífica por la falta de respuesta y atención a sus necesidades. Aquí nadie puede ni siquiera protestar por lo que es su legítimo derecho. Como comer, vivir en paz. Esos que en mi pesadilla, hoy yacen inermes con o sin nombres, con o sin recuerdos. Diálogo en este infierno en el que han convertido al que creía mi país.
Claro que querríamos un diálogo, pero honesto y sincero, deponiendo las actitudes violentas de parte y parte, en la búsqueda de una solución de verdad para todos, porque es el clamor de la inmensa mayoría de los venezolanos. Y lo evidenciamos en los resultados del 6 de diciembre, en los resultados de las firmas de la convocatoria al referéndum. Queremos el diálogo que nos conduzca al reencuentro de los venezolanos. Ese diálogo que no retumbe como una frase hueca y rimbombante. No como un argumento manipulador sin sustancia, como fachada para que crean que si hay democracia e interés de resolver los problemas evidentes que sufrimos. Sino como una verdad necesaria. Deseamos que impere la justicia, el respeto a los Derechos Humanos, la garantía del ejercicio de nuestras libertades democráticas que están legalmente establecidas en nuestro ordenamiento jurídico. El restablecimiento del equilibrio que nos de la certidumbre de poder tener posibilidades de progresar y conseguir el bienestar para todos.
Pero que encontramos, un montaje grotesco de una especie de teatro donde se burlan de nosotros y de los actores internacionales. Una especie de tarantín de marionetas para desviar la atención en los verdaderos caminos que se están recorriendo. Y me pregunto, qué papel juegan algunos actores de la obra, cuál es el fin último que se pretende conseguir. Y el gobierno continúa comportándose de la misma manera que ha hecho detonar este montón de problemas. El gobierno sigue sin dar un paso hacia adelante para demostrar su verdadero deseo de buscar una salida. Al contrario pareciera que sus acciones van más hacía una farsa que ayude a quitar un poco presión y que la olla no explote. A actuar para congelar el balón para ver como continúa atornillándose en el poder. La verdad es que, a mi modo de ver las cosas, solo se corre la arruga, para darse tiempo para seguir enquistados en el gobierno. Porque aquí todo es presunción, nosotros no sabemos nada de nada de lo que pueda ser la verdad verdadera. Lo que puede ocurrir, es que como olla a presión volemos en mil pedazos. Dios mío, prefiero volver al sueño. ese que califico de pesadilla. Pero es que se, que ahí lo que veo se supone no es cierto. Y qué es lo cierto? No lo sé. Pero lo que sí es cierto es que no quiero ni un muerto más, con nombre o sin nombre. Quiero esa Venezuela en la que me sentía en la gloria. Esa de la cual nos enorgullecíamos. No podemos revivir a los que han partido, no queremos más mártires ni próceres de esta nueva forma de independencia. Queremos vivir en Paz, en Concordia.
Dios mío, que angustia, quisiera dormir hasta despertar en una realidad distinta.
@irmagomezp

jueves, 9 de junio de 2016

Basta ya... Por Irma Gómez Párraga


Hagamos un ejercicio de memoria. Recuerdan aquella nefasta Ley de vagos y maleantes, donde parecía que la gente eran  "animales" sin fueros que los protegieran?  Esa en la que los Derechos Humanos eran inexistentes,  y se llevaban a las personas  como manadas hacia un destino incierto. Aún existiendo una  Declaración Universal de los Derechos Humanos.  Toda vez que un 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas los aprobó y los proclamó. Tras este acto histórico y trascendental, la Asamblea pidió a todos los Países Miembros que publicaran el texto de la Declaración y dispusieran que fuera "distribuido, expuesto, leído y comentado en las escuelas y otros establecimientos de enseñanza, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los territorios". Su preámbulo, una verdadera oda al respeto de la esencia misma del ser...contiene: "Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana; Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias; Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión; Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones; Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad; considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;..."
Conceptos magníficos que finalmente en países como Venezuela parecieran  letra muerta.
Me pregunto,  qué estamos haciendo?  En estos tiempos,  absolutamente todos, la oposición y el oficialismo,   estamos imbuidos y abstraídos en las firmas, en el revocatorio, en esto o aquello... pero el "proceso" no duerme, distraen nuestra atención en cosas intrascendentes, mientras le dan la patada al frasco, volándolo cada vez más lejos...  Pan y Circo...
Tristemente ese ha sido nuestro ir y venir desde un nefasto día en el que “ese ser”  dijo...Por Ahora... sembrando una semilla que fue regada por la casta de políticos de la época, una especie de abono mágico... Miren la cosecha, superó todo aquello que había sido el motivo para que la gente se volcara a "botar" su voto con la esperanza creada de la abolición de la excesiva corrupción que vivíamos en aquel entonces, desbordada quizá un poco menos que la actual. Pues una estafa más, de toda la palabrería hueca y acomodaticia de gente que no tiene escrúpulos, siembran en la conciencia de la gente una necesidad abstracta. Intangible...
Observemos lo ocurrido en estos días, ni siquiera ser una mujer para las agresiones ni la violencia,  en Parque Central aporrearon a María Corina y la agresora le dejó un suvenir en su cabello, una uña que se le desprendió cuando  con saña se lo haló.  Hoy en el CNE, sin respetar la majestad de un Diputado,  le dieron una golpiza a algunos, entre ellos Julio Borges, quién salió herido en su rostro. Se limpian literal y coloquialmente hablando  el fundillo con la Constitución, con las leyes y con los Derechos Humanos. Ni siquiera tienen empacho en que les vean la cara, sencillamente a rostro pelado salen a golpear y a disparar  a mansalva si miramientos, como quien tiene una patente de corso para violar absolutamente todo.
Se creen con derecho a llevarse por el medio lo que sea para conseguir el fin último, atornillarse para secula seculorun  en el gobierno. Han diezmado la población, algunos  se han ido en la búsqueda de un futuro mejor, muchos han sido los caídos, unos por protestar, otros a manos del hampa desbordada y otros, una gran mayoría de hambre.
Y con la cara bien fresca y lavada, encadenan por quítame esta paja,  para montar un circo de apariencias que todo está bien. Y un grupete miserable de focas aplaudiendo a sabiendas que todo es un montaje pestilente.
Al terminar cada cadena, empieza la comparsa de quién habla más gamelote, sumándose a la agenda que establece cotidianamente el gobierno... Hasta cuándo le vamos a seguir haciendo el juego a esta gente? es que no hemos terminado de entender que somos corresponsables por el anquilosamiento de esta situación ?
Venezuela el  6 de diciembre salió masivamente a votar para acabar con la  unipolaridad de la Asamblea Nacional y, la de esta gente  minando todas las instituciones y de manera indecente a bailado la conga para evadir el cumplimiento del Estado de Derecho. Sacando de nuevo  del horno, entre gallos y media noche como es la usanza, decretos que tiran  por tierra lo poco que nos va quedando de un (pseudo) Estado de Derecho. Venezuela en estos años ha sufrido  un proceso inédito  de descomposición, y al habérsele otorgado al ciudadano presidente poderes plenipotenciarios para que haga y deshaga, ÉL es el más responsable de toda esta tragedia que vivimos, pero ninguno, ni tú, ni yo ni nadie estamos exentos de responsabilidad, porque los hemos dejado ser y seguir siendo. Quizá siempre pensando en esa bolsería de “yo no creo vale”.
Hemos vuelto a salir a firmar para solicitar nuestro derecho a activar el Referendum, y siguen mareándonos y congelando el balón para retardar cualquier posibilidad de destrancar el juego.
Cuándo despertaremos?
Hasta ahora, porcentualmente hablando, somos muy pocos los que nos hemos atrevido a "actuar" o al menos escribir sobre nuestras dudas, sobre nuestros miedos...  Deberíamos ser millones. Es que no nos hemos dado cuenta que cada día que pasa ocurren más y más cosas preocupantes?  Es  como una onda expansiva que no parará hasta engullirnos. Es una amenaza  verdadera a nuestros derechos...  Estamos en estado de indefensión ante los organismos que se comportan como una especie de autómatas descerebrados altamente peligrosos...
Como ciudadanos,  hemos perdido la posibilidad de defendernos. Ni siendo abogados, porque el ejercicio de nuestra  profesión   es altamente volátil y difícil. Ser abogado en estos tiempos no es fácil... nuestra esencia abogar por los derechos, nuestros o ajenos, se ha hecho imposible.
Hace ya algún tiempo desperté de este sueño absurdo en el que creía teníamos Estado de Derecho. Entonces, con tristeza pero decidida, como ciudadana,  empecé a luchar  con las armas que conozco, nuestras banderas, caminatas, protestas, escritos como éste, en forma directa e indirecta a través de Internet, empecé a combatir esta aberración y, como abogado, conjuntamente con otros colegas,  demandé la Nulidad de las elecciones de 2013, y nuevamente se burlaron de la justicia.   Ante este régimen no somos nada... Ni siquiera estadísticas. ..  no se conocen, cada día mueren personas, seres humanos, de cualquier color, raza, condición social, credo, tendencia política y nadie hace nada... ni son contabilizados. Nos da la sensación de estar en una lista de espera, una especie de Ruleta Rusa en la que en cualquier momento nos llega el tiempo, a nosotros, a cualquier familiar o amigo.
Tenemos que hacer algo, de verdad no se qué, pero algo contundente para parar este cáncer que nos carcome las entrañas. De qué estamos hechos, corre por nuestras venas sangre de horchata? qué tendrá que  pasar que sirva como  detonante para que despertemos ?. Pienso en la teoría del caos y aún me da aliento, pensar que algo insignificante sea capaz de poner orden en esta debacle.  Dónde está nuestra mariposa con su aletear bendito? Despertemos,  aún hay tiempo para lograrlo. Inclusive  muertos nos retorceremos en nuestras tumbas si no lo hacemos, estamos dejándole a nuestras generaciones futuras esta herencia macabra de desolación.
Qué pasa con nuestros militares?  se han dejado comprar por una miserable cantidad que  les tapa la boca y se convierte en una especie de bozal de arepas que les impide "pensar"…¡ Dios! que nos pasó. Es que no saben que la Constitución Nacional nos hace acreedores del todo y no de migajas insignificantes? Que tenemos el derecho a sentarnos como comensales dignos de la mesa que todos debemos compartir y no conformarnos con que nos permitan hacer coros en las faldas del mantel…  a esperar las bolsitas esas con comida para matarnos el hambre? Dios… Las premisas de nuestros DERECHOS HUMANOS son entre muchas otras: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros." "Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición." "Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía”  " Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas." "Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes." Y muchísimos más…. Dónde se quedan estos principios? En letra muerta. NO… me resisto a creer que vamos a permitir más de esta afrenta a la que hemos sido sometidos. Me deshidrato de llorar de solo pensar que este es el país donde mis nietos vivirán. Muchos de nosotros ya con el sol a la espalda, vamos de salida, no somos eternos. Pero por nuestras obras nos conocerán. Debemos hacer algo, para que nuestros compatriotas entiendan el peligro.  Por ejemplo, el hecho de ser profesional del derecho nos califica. Conocemos el verdadero alcance de esta aberración. Si no hacemos nada, merecemos pasar a los tribunales disciplinarios de nuestros colegios profesionales para ser sancionados hasta con la posibilidad de no poder ejercer esta noble profesión. Tantas veces descalificada en concepto por el comportamiento de muchos colegas. Hagamos algo, de verdad no se qué… en alguna parte está la respuesta, pero algo. Está muriendo la patria, la nacionalidad, el gentilicio y pocos hacen algo. Primero el cambio de nuestro nombre… somos venezolanos? O bolivarianos venezolanos… luego las estrellas de la bandera,  que si el caballo tiene  cuello volteado… Ustedes creen que alguna de estas cosas tiene de verdad relevancia? Ante tanta calamidad estoy segura que no.  Pero créanme que nos han estado distrayendo. Estamos al filo de un abismo sin retorno.
Basta ya…
ACTUEMOS POR FAVOR.

En el país de las maravillas? Por Irma Gómez Párraga.



Extraviada  como ustedes,  dentro de tantas tribulaciones cotidianas en la búsqueda de  soluciones a todo,  alimentos, medicinas, atención médica, repuestos… y de nuestro país y de nuestra historia que se ha perdido en este mar de problemas e incertidumbres. Existen días  confusos, en los que se suma la noche con el día, y perdemos la perspectiva de si estamos dormidos o despiertos. Una y otro se convierten en una pesadilla inconmensurable, eterna,  que nos da la sensación de querer de verdad estar dormidos y no despertar, o sencillamente no dormirnos, y quedarnos despiertos con la esperanza  que sea un mal sueño.  Ayer fue un día agotador, uno de esos que se han vuelto rutina en nuestra vida, llegué cansada de la realidad palpable y cansada también,  de esa historia positivista que a diario me invento de un mañana mejor, que todo pasará, que es transitorio y que estamos muy cerca de lograr la paz que necesitamos  porque andamos por el camino correcto, el LEGAL, ese que se va desarrollando a pulsito,  sin desesperarnos (aunque confieso no lograrlo del todo),  lo que está en nuestra constitución. Y  como decimos en Venezuela, no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista.  Y por aquello de que no salga de nuestras bocas nada que pueda decretarse  y continuar afianzando esta realidad que supera las pesadillas…
Pero anoche (después de muchos días de la búsqueda de soluciones a un problema médico), justamente me acosté cansada, muy cansada, en cuerpo, en alma y en espíritu y me entregué a los brazos de Morfeo.  Era una especie de túnel del tiempo, mi cuerpo adolorido se adhería a las paredes del mismo,   sentía mi renuencia a  dejarme llevar por ese torbellino, pero finalmente me venció y seguí mi viaje.  En él se editaron  miles de escenas, todo lo que a diario vivimos y sabemos y,  lo que presumimos y no sabemos…  linchamientos de culpables e inocentes, colectivos empoderados haciéndose dueños de la calle y de nuestros destinos, funcionarios policiales secuestrando y robando, centenas de motos ensordecedoras en todas direcciones, una colisión mortal en un semáforo inservible, ciudadanos comunes fungiendo de  semáforos, vestidos de verde, amarillo y rojo,  para sustituir su carencia.  
Gente en todas direcciones haciendo colas para todo, una pasarela (Montañalta) balanceándose peligrosamente con un gentío montado en ella… y mi corazón se aceleraba y mi respiración se entrecortaba. Estaba agitada pero dormida,  editando mis vivencias y las de casi todos los venezolanos, porque salvo pocas excepciones (los enchufados)  ésta es nuestra triste realidad.    
Soñaba que hacía una cola debajo de un sol inclemente, gente iba y venía, se armaban focos de conflictos entre nosotros y la guardia ataviada como unos trajes al estilo de transformers,  nos atacaban, rodaban ancianos, mujeres embarazadas, niños, ladraban perros… pasó un motorizado y su copiloto le arrancó una bolsita a una pobre viejita flaquita, casi sin carne para una empanada, ella luchó con sus disminuidas fuerzas para no dejarse quitar lo poquito que tenía en ella,  pero que le había costado un mundo conseguir, esa escena estaba en mis sueños pero también estuvo en la realidad, lo ví y lo viví… 
Ver esa señora rodar por el pavimento y ver a la gente sin inmutarse siquiera, ni tenderle una mano para levantarla… ella sollozó y yo no pude dejar de hacerlo. 
Sentí que me embargaba una inmensa tristeza, verme quizá yo a futuro en esa misma vivencia… 
Me entró un escalofrío tremendo, eso no es lo que yo deseo… 
Luego llovía y empapadita me tocaba el turno de entrar a ese lugar que,  de tanto esperar veía inalcanzable, su puerta enorme desde donde se escuchaba una especie de eco… era como una boca gigante que me iba a tragar…  y nada,  delante de mi otra persona se llevaba un arroz, una pasta, una margarina, un aceite de una marca desconocida para mi…  se habían acabado los  veintiúnicos  alimentos regulados  que se ofrecían ese día, el día que tengo que esperar semana a semana para ir a buscar los alimentos… esperar nuevamente la llegada de mi turno por el número de cédula… una semana más.  
Sin embargo, para no perder la costumbre de deambular.  entro a ver si por casualidad sacan huevos o alguna otra cosa. 
Una especie de milagro… 
Una “sensación” de vacío en el estómago, la de la falta de alimentos y la del desasosiego y la desesperanza de no encontrarle salida a esto.  
En los anaqueles, montones de artículos para la limpieza.  Frijoles bayos. Condimentos. 
Pero estoy dormida, las escenas pasan de una  a  otra, y regreso al pasado, a ese en el que hacía mi lista de mercado. 
Se acuerdan??? 
hoy compraré Mazeite  porque es para la ensalada, aunque tengo una gama entre los que puedo escoger,  quiero Aceite de Oliva extra virgen, mantequilla del Lactuario Maracay, es la que me gusta, es riquísima, uhmmm quisiera cocinar un pastillo, voy a buscar  pasta Ronco, pero no la instantánea, sino la que cocina previamente, es que no me gusta la textura que le queda a la otra… se me antoja colocarle queso mozzarella encima y pecorino rallado  con pimienta… y su salsita bechamel, hecha con harina de trigo y leche uhmmmm que rico… pero sigo soñando… y  llego al Supermercado CADA en Montalban,  ese que queda al lado del Teo Capriles, y a su vez  al lado del Grupo Escolar Pedro Fontes, y a su vez al lado de un enorme autocine… recuerdos mi infancia. 
Guaoooo...  
Entrar ahí era como entrar en un parque de diversiones, había miles de pasillos con infinidad de delicias. Cereales de todas las marcas, leches enteras, completas, descremadas, deslactosadas. Leche condensada. Mayonesas de mil texturas y marcas, salsas de tomate… Tiquire Flores, Heinz… compotas, atúnes, sardinas, caraotas negras, rojas, blancas, garbanzos, lentejas, arvejas, alpiste, ajonjolí tostado, sin tostar… arroces blancos, arroces amarillos…  huevitos rojos, blancos y criollos. Me creo Alicia en el país de las Maravillas…  Me provoca una ensalada fresca…  me medio despierto, es que ha crujido mi estómago,  reclama la ensaladita del sueño. Me doy vuelta en mi cama,  sigo dormida y así quisiera seguir estando, me siento plácida en esos recuerdos, cómoda en un espacio que disfrutaba cotidianamente y no valoraba,  era lo natural. No había a nuestro modo de ver las cosas,  nada extraordinario en entrar al supermercado y poder comprar lo que el dinero de nuestro esfuerzo nos proveyera.  Estudiamos, nos graduamos "para ser alguien", para poder vivir cómodamente. Trabajábamos para poder darnos nuestros gustos, comer balanceadamente, ahorrar para poder irnos de vacaciones. Era nuestra realidad.  Esta sensación del sueño me encanta, me siento mullidita en esos recuerdos… Pero dentro del sueño me doy cuenta  que estoy dormida y que es sólo un  sueño,  y se van desvaneciendo las imágenes, y los pasillos se apagan, se escucha un eco que retumba y crece, sencillamente no hay nada, no hay alimentos, no hay medicinas, no hay repuestos, no hay sueños, no hay vida… y me veo entre la gente caminado sin rumbo, todos cabizbajos, como muertos ambulantes, con la cédula en la mano, viendo el final de mi número…hoy no  toca mi turno y cuando me toca no hay el alimento que necesito comprar, o no tengo dinero para comprarlo. 
Y se acerca un enjambre … son personas de aspecto amenazante… bachaqueros!!! , y siento unas inmensas ganas de correr, y me imagino escapando de esta Sodoma y Gomorra en la que han convertido a nuestro país. 
Y me despierto con el corazón saliéndose por la boca… 
Apenas son las 2 de la madrugada… sentimientos encontrados, siento deseos y a la vez  pánico de volver a dormir… Pero tengo que hacerlo, mañana toca llevar a sellar,  la carta de residencia que bajé por internet, para buscar las planillas del Consejo Comunal y firmarlas para optar a la bolsita de comida y no morir de hambre en este riquísimo país llamado Venezuela.

 @irmagomezp
C.D.M.

martes, 31 de mayo de 2016

Hablemos didácticamente de la carta democrática.




Es un  instrumento jurídico concebido para preservar  la institucionalidad democrática de  los 34 Estados miembros   de la Organización  de Estados Americanos. OEA
Fue acordado por unanimidad  en 2001 en la Asamblea General del organismo, en la ciudad de  Lima, Perú.
Surgió   como respuesta  a lo acontecido  en la década de los 90  en Perú ,  luego  que el  gobierno  del mandatario Alberto Fujimori, violara  el orden constitucional y minara las normas democráticas.  
Es decir, que la Carta Democrática   se creó para tener una herramienta con la cual  evitar situaciones  como las vividas  en Perú.
La Carta Democrática es un recurso  que cuenta con 28 artículos, y  que pudiese tener como consecuencia  última  la suspensión de la OEA.  
Durante estos 15 años  se ha aplicado en  contadas ocasiones y siempre ha sido porque el propio Estado ha pedido la asistencia de la organización, tal y como está establecido en el  artículo 17, o porque un grupo de Estados ofreció ayuda a un tercero y este lo aceptó, tal y como está establecido en el  artículo 18. Y en 2009, se aplicó la Carta en Honduras, cuando no fue posible lograr la autorización del gobierno legítimo, porque un golpe de estado  rompió  el orden democrático,   tal y como está establecido en el artículo 19.
Ahora bien, como sabemos,  el  Secretario   General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro,  manifestó que por razones de integridad y convicción personal, activaba   la Carta Democrática del organismo para Venezuela, lo cual constituye un hecho  sin precedentes que abre un proceso que puede llevar al país   a su suspensión del  ente.
Con esta actuación Almagro  se ha convertido  en el primero  en activar la carta a un Estado miembro,  contra la voluntad de su Gobierno.
Aduce dar este paso a voluntad personal  por la crisis venezolana , amparado  en el artículo 20 de la Carta, que autoriza al secretario general o a cualquier Estado miembro a pedir la convocatoria inmediata del Consejo Permanente cuando en un país de la organización “se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático”.
Y contra todo pronóstico y aún en contra de  las reticencias  de algunos miembros  de la OEA,  que optan por  mantener el silencio  o adoptar medidas más conciliadoras como una resolución o un ofrecimiento de mediación con autorización de Caracas.
Con esta  invocación o  activación  de la Carta abre un proceso en el que serán los 34 Estados miembros quienes decidan si, como él, consideran que se ha producido esa  alteración  y las medidas a tomar al respecto.
Almagro ha pedido convocar un Consejo entre los días 10 y 20 de junio. El Consejo, donde cada embajador tiene un voto, decidirá si existe esa  alteración  por mayoría (18).
Amanecerá y veremos…

viernes, 27 de mayo de 2016

La Constitución es el camino.


Siempre digo que la Constitución es el camino, y también que el que no conoce el concepto y la definición de las cosas no conoce las cosas. Entonces, sin pretender graduarnos de constitucionalistas, empecemos por saber que es una constitución, aquí, ahí y en cualquier lugar de este infinito mundo. 
La Constitución de acuerdo a Wikipedia, información al alcance de todos, viene del latín constitutionem -nominativo constitutio-, "acto de establecer, condición establecida... regulación, orden, ordenanza", de constitut, participio pasado de constituere). 
Es la ley fundamental de un Estado, con rango superior al resto de las leyes, que define el régimen de los derechos y libertades de los ciudadanos y delimita los poderes e instituciones de la organización política.  También es designada con las expresiones "carta magna" o "ley fundamental".  
En cuanto norma jurídica suprema de un Estado de derecho, establece el origen de la soberanía en la nación o el pueblo (soberanía nacional, soberanía popular), reconoce los derechos fundamentales (o derechos constitucionales) y los mecanismos de participación y representación política, establece la forma de Estado (en cuanto a su organización territorial), la forma de gobierno (o régimen político) y el sistema político; particularmente al fijar los límites y controles a que se someten cada uno de los poderes del Estado y definir sus filiaciones y equilibrios,  en la división de poderes clásica: legislativo, ejecutivo y judicial). La norma o, en su caso, el conjunto de normas constitucionales, son las que determinan las bases del ordenamiento jurídico; especialmente la organización de los poderes públicos y sus competencias, los fundamentos del sistema económico y las relaciones sociales, los deberes y derechos de sus ciudadanos.”
Así las cosas, analógicamente hablando sería  una especie de Manual de Instrucciones que ha de seguirse para lograr un fin determinado. Que en este caso es el Estado de Derecho, el respeto  a la norma que mantiene la paz y la legalidad.
Para la elaboración de ella, así como de todas las leyes y reglamentos, se utiliza algo que se llama técnica jurídica, que sería un conjunto de procedimientos especiales, cuya observancia permite un trabajo bien organizado y asegura resultados  ajustados a los requerimientos del país en que se lleve a cabo y a lo que se persigue. Haciendo de la norma una herramienta o instrumento suficientemente claro,  que en la mayoría de los casos no requiere interpretaciones, si se hace bien,  como es el deber ser.
Sin embargo pudiese suceder que algún artículo requiriese un poco de explicación para su aplicabilidad. Siendo así, están los órganos de Justicia, quienes se avocarían al ejercicio de tal interpretación. Pero como les dije, sería en pequeñísimos casos en los que se requeriría la explicación del alcance, espíritu, propósito y razón del legislador cuando elaboró la norma.
En Venezuela, desde 1.999, tenemos una constitución, escrita con clarísimo lenguaje que sirve de Ley Marco, Carta Magna, como quiera llamársele, que sirve, de columna vertebral sobre la cual descansa el ejercicio de nuestro Estado de Derecho.
Está aún fresco en nuestra memoria, las reuniones de la Asamblea, los debates de su articulado, que  dieron a luz esa maravillosa Constitución. Con lo cual, inferimos que  es inoficioso, irresponsable y aberrante la pretensión de interpretar todo lo que se les antoje, cuando surjan motivos o circunstancias que le sean adversas, en este caso al gobierno de turno.
Por ejemplo, la última perlita,  en la Gaceta Oficial número 40909 de fecha 23 de mayo de 2016 se publicó una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que dictamina,  cómo proceder en caso de que alguien ostente dos o más nacionalidades, incluyendo la venezolana. 
A mi modo de ver las cosas, la decisión de la Sala Constitucional invalida el artículo 41 de la Constitución, que establece que solo los venezolanos por nacimiento y sin otra nacionalidad pueden ostentar puestos como presidente de la República o magistrado del Tribunal Supremo de Justicia. 
Y me pregunto y les pregunto. A qué estamos jugando? 
Qué objeto perseguimos ? 
Estamos usando el librito o Bicha, como despectivamente se ha denominado, para hacer trajes de papel para muñecas?  
Alguien a medido el alcance del desastre que se está generando con la elaboración de estos dictámenes y sentencias?  
Sabemos que cada adefesio que realizan es y constituye una jurisprudencia? Estas acciones irresponsables están convirtiendo el “derecho” en Venezuela, en una especie de colcha de retazos y como tal, al final de las cosas, tendremos más anarquía de la que ya sufrimos. 
Lo que no distingue el legislador, no se nos está dado distinguir a nosotros.  Es como aquella pregunta, de qué color es el caballo blanco de Bolívar? Señores, señores, señores. Calma y cordura, no le busquen cinco patas al gato. Aunque ustedes crean que pueden hacer lo que les dé la gana, escribir la historia  como un traje a su  medida. No podrán tapar el sol con un dedo y esta mega plasta los seguirá por siempre, de generación en generación. Así como la historia de Judas y muchos tantos otros. Pasa el tiempo y no se olvidan. Serán heredadas por sus generaciones futuras. Que bochorno caraj…
La Constitución es el Camino y deberá seguirlo siendo.  Categóricamente hablando, el tribunal Tribunal Supremo no puede dar una interpretación distinta     al contenido taxativo del Artículo 227, que establece los requisitos para ser Presidente, por lo tanto, su interpretación es absolutamente errónea y traída de los pelos. Y en consecuencia, se convierte en letra muerta de conformidad con lo dispuesto en el artículo 131 en concordancia con lo dispuesto en los  Artículos 130 y 139.    Y si, en efecto fuese necesaria alguna modificación o enmienda de la Constitución, operaría lo establecido en el artículo 340, que concibe la posibilidad de  la adición o modificación de uno o varios artículos de esta Constitución, sin alterar su estructura fundamental.
Será que no estamos en un Estado Derecho ?
Será que la gente que detenta los cargos en el máximo tribunal  no tienen cuatro dedos de frente ?   
Serán abogados?  
Muchas preguntas sin respuestas lógicas.
En estos escenarios tan enrarecidos definitivamente algo inconfesable debe estar pasando. 
A como van las cosas, no nos extrañe que un día de estos salga del horno, entre gallos y media noche, como es la usanza actual, una sentencia que declare inconstitucional a la propia constitución.
En río revuelto ganancia de pescadores.
@irmagomezp

jueves, 26 de mayo de 2016

Garantías Constitucionales y Democracia

Didácticamente hablando,  siempre es importante pasearse sobre lo que significan algunos conceptos. Solo así tendremos criterio sobre los derechos que nos asisten y comprender cuándo, cómo y dónde se colocan fuera de contexto.
Comencemos por  el concepto de Estado de Derecho, Wikipedia nos dice que: “ es aquel que se rige por un sistema de leyes e instituciones ordenado en torno de una constitución, la cual es el fundamento jurídico de las autoridades y funcionarios, que se someten a las normas de ésta. Cualquier medida o acción debe estar sujeta a una norma jurídica escrita. A diferencia de lo que sucede ocasionalmente en muchas dictaduras personales, donde el deseo del dictador es la de una gran medida de acciones sin que medie una norma jurídica. En un estado de derecho las leyes organizan y fijan límites de derechos en que toda acción está sujeta a una norma jurídica previamente aprobada y de conocimiento público (en ese sentido no debe confundirse un estado de derecho con un estado democrático, aunque ambas condiciones suelan darse simultáneamente)”.
Si analizamos el concepto de  Estado de derecho, encontramos que está formado por dos componentes: el Estado como forma de organización política  y,  el derecho como conjunto de las normas que rigen el funcionamiento de una sociedad. Con lo que el poder del Estado se encuentra limitado por el derecho.
Con el desarrollo del Estado de derecho, aparece la división de poderes, que en Venezuela son, el Poder Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial, el Ciudadano y el Poder Electoral. De esta forma, se vuelven autónomos para el ejercicio de sus competencias, pero dentro del marco legal contenido en la Ley marco, la carta magna. Nuestra Constitución Nacional. Al menos ese es y debería ser el deber ser.
Si analizamos  lo que es la Democracia, vemos que  es,  otro concepto relacionado con el Estado de derecho, ya que supone que el pueblo tiene el poder y lo ejerce mediante las elecciones, cuando elige a sus representantes.
De acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española DRAE, en su avance de la vigésima tercera edición, el  Estado de derecho,  es aquel Estado democrático en el que los poderes públicos íntegramente se someten a las leyes y reconocen las garantías constitucionales. Entonces surge un tercer concepto que debemos analizar,  las Garantías Constitucionales.
Las garantías constitucionales reciben este nombre por el hecho de estar contenidas explícitamente en la constitución de cada país, es decir, que la Constitución es la ley marco, la columna vertebral sobre la que se asientan las demás leyes.  En efecto, las garantías deben ser ante todo una defensa de derechos ampliamente aceptados, derechos que pueden entenderse connaturales al hombre.
Las garantías constitucionales pueden considerarse básicas para el desarrollo de una sociedad. Estos derechos son,  a la propiedad privada, a  la libertad, a trabajar, a la integridad física, etc. Pero para que la protección de estos derechos sea mucho más que una mera declaración de deseos, se establecen mecanismos que permiten que sean protegidos de forma rápida y en todo momento.   
Debemos tener presente que las garantías significan una expresión de la sociedad que surge para protegerse a sí misma y a cada persona particular cuando el poder del estado sea utilizado inadecuadamente.
Están diseñadas para proteger  derechos elementales como hemos mencionado supra, y nunca está de más recordar... el derecho a la libertad, acceso a la información, derecho a la propiedad, derecho a tener un medio ambiente sano, derecho a que se cumplan las leyes, y por sobre todas las cosas, el derecho a que no se vulnere la constitución.
Estas herramientas legales están diseñadas para que se respeten los derechos de los ciudadanos y no se abuse de ellos; el problema es que muchos de ellos las desconocen o no saben cómo aplicarlas.
En Venezuela, a mi modo de ver las cosas, estamos viviendo desde hace un buen rato, una parodia que pretende revestir las actuaciones de los funcionarios, con visos de pseudo legalidad. El último ejemplo de esto,  lo encontramos  en el imaginario de una tal Guerra económica,  para fundamentar el ejercicio de un Estado de excepción, disque con el fin de paliar los efectos de la misma, cuando tras cámaras lo que hay es la suspensión de  las garantías constitucionales, para impedir que se reclame, que se ejerzan los derechos, así de simple. Porque en efecto, hacerlo sin argumento pondría en tela de juicio al Gobierno en  el ejercicio de sus funciones. Lo calificaría de ilegitimo.  
El caso es que la propia constitución establece en el artículo 338  tres tipos de estados de excepción; el de alarma que estaría relacionado a los desastres naturales, el de emergencia económica y el de conmoción interna o externa,  referente a guerras en el extranjero o en Venezuela.  
Pero Estado de excepción a secas no existe en la Constitución,  por eso se la ha pretendido dar el concepto de Emergencia económica, para envaselinarlo y poderlo hacer pasar como tal. Un  invento por demás peligroso, porque en su paso, cercena la seguridad jurídica de los ciudadanos.
Fíjense como van las cosas, el día 13 de mayo a través de la  gaceta oficial N° 6.227, se le notificó al  país, que nos encontramos en  «Estado de Excepción».  Es decir, que la  “guerra económica” empujó el argumento para decretar tal estado. Pero, como siempre les digo, debemos leer las líneas y las entre líneas, y nos encontramos que,  mucha gente no se ha dado cuenta de algo muy importante y trascendental,  por los resultados que puede generar y por exponernos a la violación de nuestros Derechos y garantías constitucionales. El ejecutivo de un solo plumazo,  suspendió con su decreto, varias garantías constitucionales que  violan flagrantemente  los Derechos Humanos, a  saber:   
El derecho a la inviolabilidad del hogar, contenida en el artículo 47, con lo cual los funcionarios pueden irrumpir en nuestras viviendas si así lo desean, aunque no posean una orden judicial.
El derecho a la comunicación privada, contenida en el artículo 48,  con lo cual podrán   grabar las comunicaciones personales de todos nosotros,  para utilizarlas en lo que a bien tengan.
El derecho al libre tránsito, contenido en el artículo  50,   si vamos caminando por las calles y los funcionarios de seguridad consideran que tenemos una actitud sospechosa, pueden arrestarnos.
El derecho a reunirnos  contenido en el artículo  53,  así que si estamos reunidos  con varias personas y  a los funcionarios de seguridad se les antoja que les parecemos sospechosos, pueden arrestarnos.
El derecho a manifestar contenido en el artículo  68,  que no requiere mucha explicación, pero lo que sí es altamente peligroso es que podrán reprimirlas con el uso de las armas.
El derecho a la libre actividad económica contenida en el artículo  112,  estableciendo que podemos dedicarnos a la actividad económica que deseemos, si  y solo si el Estado considera que podemos.
Como podemos ver, estamos caminando en el filo de un abismo que nos coloca en estado de indefensión. 
Se están usando subterfugios pseudo jurídicos  con la finalidad de  obviar el cumplimiento de la norma jurídica, tal como sucedería en las dictaduras, imponiendo  la voluntad omnímoda y arbitraria del dictador sin que medie una norma jurídica, o como vemos en este decreto,  al amparo de complacientes disposiciones hechas como traje  a la medida para justificar su conducta. 
Evidentemente este ejercicio obedece a pretender aparentar ante la comunidad internacional, el cumplimiento ajustado al  “Estado de derecho”, donde  las leyes organizan y fijan límites de  todo acto del Poder Público. Pero la única verdad  en medio de todo este  enredo, es que los ciudadanos estamos expuestos al atropello de los pocos derechos que nos van dejando.
A cada acción que ejecutamos le sigue una reacción por parte de los órganos del Estado, que le ajusta como anillo al dedo para continuar adelante en el ejercicio de un poder que nos ha conminado a la miseria y a la desolación. 
Así que ojo avisor. 
Exigimos respeto al pueblo. 
@irmagomezp 

domingo, 22 de mayo de 2016

Piensa mal y acertarás. Por Irma Gómez Párraga.

  
Leo las noticias a diario y también las comparto. Es que tenemos que estar informados del acontecer nacional como el internacional. 
Afortunadamente por la globalización tenemos acceso a la información desde el momento que se genera. Además es el deber ser, no podemos aislarnos. 
Como sabemos, nuestros días se pasan en una eterna, infinita y nugatoria actividad de buscar cosas, alimentos, medicinas e insumos necesarios para vivir. Esto en muchos de los casos, constituye la columna vertebral del quehacer cotidiano. Giramos en torno a conversaciones inherentes a qué hay aquí, qué hay allá, salió la gaceta que regula tal o cual, supiste del saqueo en...
A veces me pregunto si será ex profeso mantenernos así  ?
Pudiera ser que si, estar muy ocupados,  es la  forma de no dejarnos  tiempo de pensar en otras cosas. 
Pero no podemos perder de vista lo que acontece, las noticias son importantes para tener  criterio sobre los acontecimientos cotidianos, por más sesgo  y limitaciones que haya,  en sus líneas y entre líneas, encontramos directrices, orientaciones y, cosas que podrían considerarse como sospechosas.
Verbigracia, vamos de pesca en detallitos de las noticias del 17 de mayo… 
Por ejemplo: “prohíben a funcionarios fotografiar a detenidos y abatidos de las OLP”. En sí la noticia como tal, podría pasar como algo impuesto a los fines de respetar y hacer respetar los derechos ciudadanos.   
Si hiciéramos un ejercicio de suposiciones, imaginemos que somos libretistas de una serie.  Y en un capítulo  emulan un  operativo  semejante a los que se desarrollan en las OLP en Venezuela, se produce un enfrentamiento, y se le notifica al país que en la refriega fue abatido o  fue capturado un delincuente muy buscado.  
La ciudadanía agradecida por la noticia.
Respiramos confiados.
¡Que bueno, uno menos por el que preocuparnos!.
En fin siendo las autoridades competentes, se debe o deberíamos creer que se ajusta a la realidad. No tendríamos ni debíamos en principio dudar, ya que ellos son garantes del Estado de Derecho. Al menos ese es el deber ser.  Y una acción contraria los colocaría en la posición de Violadores del Estado de Derecho, con las correspondientes sanciones derivadas de tales actuaciones que de paso son imprescriptibles. Es decir, que no importa cuánto tiempo transcurra, siempre tendrán vigencia y serán sancionados. 
En fin, en este mismo orden de ideas, imaginemos que, en este mismo supuesto, las autoridades,  aduciendo razones de necesidad, deciden subrogarse  la potestad exclusiva de los familiares de cremar (cosa que sabemos no debería hacerse, primero por las causas de la muerte y en segundo lugar, por ley esa decisión es de exclusivo ejercicio de sus familiares, pero que sabemos ocurrió, según las noticias)  el cadáver del “delincuente” abatido, para evitar que sus compañeros de fechorías intenten “sustraer”  el cuerpo del occiso. Algo que efectivamente podría suceder. Ahora bien, dentro de esta historia imaginaria, como cualquiera, se nos presenta también, que el delincuente presuntamente abatido y presuntamente cremado, “era” o es amigo de algunas autoridades y por ello se juega el “gallo guindado”, y como un trabalenguas, el que creíamos era no es. Y el abatido no es quien creíamos que era, y el cremado en contra de su voluntad de sus familiares, no es quien se adujo que era.  Tal cual el cuento del gallo pelón. Una historia digna de un Oscar, premio a la creatividad. 
Anjá, pero quién en su sano juicio puede decir que lo plasmado en este libreto, como un mundo imaginario,  no podría ocurrir en este país de secretismos y historias paralelas. 
Se lo imaginan? Y de dónde podría sacarse tales posibilidades ?  Bueno, de las rarezas que leemos en la prensa. De las órdenes que emanan de las autoridades. Así vemos que, creman a alguien sin autorización de sus familiares, además de tratarse de una persona muerta en condiciones que no permitirían en ningún caso la vía crematoria. No se permite fotografiar a los detenidos y los abatidos en las OLP. 
Porqué? Quién sabe la respuesta. 
Porque dentro de este mundo “imaginario” todo puede ocurrir. 
Como en el Derecho, existe una verdad verdadera y una verdad procesal, que no siempre es la misma.  
Aquí existe el mundo que vemos y el que no vemos y no sabemos. 
Un paralelismo que nos induce a elucubrar.
Entonces  aplica la máxima.
Piensa mal y acertarás. 
En rio revuelto ganancia de pescadores.
Que peligro.
Irma Gómez Párraga

 @irmagomezp

viernes, 20 de mayo de 2016

Explotamos por los cuatro costados...



Venezuela  un  polvorín a punto de estallar por los cuatro costados.
Caminamos  al borde de un abismo con esta sensación de  irreversible que nos enferma. Vivimos, sin lugar a dudas, la más ignominiosa de las tempestades que haya visto pueblo alguno.  No existe un  calificativo oral o gráfico que pueda definir el mega desastre en el que han convertido al país. No existe ninguno que subsuma la inmensa "impotencia" (por no decir una palabrota que le ajusta) que me invade. Todo en este otrora precioso país es invasivo. Y ahí están los de turno como caimanes en boca de caño esperando que alguien produzca algo para quitárselo. Vemos un discurso incendiario en el que se sigue provocando al pueblo  a despojar a los presuntos enemigos, por ejemplo las empresas Polar, que de acuerdo a sus decires han dejado de producir porque les da la gana con un argumento de una tal guerra económica, que solo puede caberle en la cabeza a unos destartalados mentales.  
Vaya enseñanza que le están dando a  estas nuevas generaciones.  Los chamitos quieren ser bachaqueros o pranes. 
Recuerdo, cuando  éramos  niños,  nuestras familias  nos decían,  estudia para que seas alguien, y esa convicción teníamos y,  muchos salimos de las barriadas caraqueñas, y de todas las provincias de Venezuela y logramos nuestros títulos, sin becas del Gran Mariscal de Ayacucho, porque en honor a la verdad, en los tiempos anteriores a este régimen, también se requería estar enchufado con el gobierno de turno,  para obtenerlas. Y eso no es ni una calumnia ni una mentira. Hasta para conseguir un cargo se requería la postulación de un partido político.  Aún así salimos adelante y, “compramos” con esfuerzo y con sueños, nuestra comodidad para que ahora, se le ocurriera decir a alguien que “ser rico es  malo”. Pero para quien  opera este concepto? Pues para los pendejos, como ajustadamente decía el Dr. Uslar Pietri., en paz descanse.  Debería darles vergüenza, pero es demasiado aventurado pensar en eso, porque sencillamente ese concepto de vergüenza no lo conocen. Estamos sencillamente "fregados" y vamos a estar peor si no tomamos la sartén por el mango, al toro por los cachos.  Es hora de decisiones trascendentales. Y no de seguir, como he dicho siempre, intermitentemente yendo o regresando de uno de los interminables festejos. La semana santa. Después el puente del 19 de Abril, luego el del 1º de Mayo, Carnavales, navidades, en fin pasamos la vida en un solo bonche. Y como si fuera poco lo que parrandeamos y echamos carro, entonces también por motivos energéticos no trabajamos.  En fin, disfrutemos, hasta que podamos. Nuestras provisiones están contadas. Como ven ya está en marcha la metodología para racionarnos el alimento.  Estamos literalmente  sumidos  en el fondo de una gran letrina que nos  asfixia.  En este país, nuestro país,  ocurren cosas  importantes, gente  con espíritu combativo expone su vida en pos del rescate de la decencia,  de la dignidad. Ahí están nuestros estudiantes dando la batalla, regando con su sangre las calles venezolanas… Los gochos, los caraqueños, los maracuchos, los alto mirandinos… en fin, algunos, ojalá que todos. La historia sería otra.   Por otro lado nuestros diputados tratando de lograr el restablecimiento del Estado de Derecho. Y qué vemos? Algunos siguen  el curso de su vida “NORMAL”, así, entre comillas, porque creen que a ellos eso no les pasará.  Craso error. Muchas veces, con esa característica forma de los venezolanos de ver las cosas desde lo jocoso y el chiste,  hasta para la muerte siempre tenemos algo que la matice, es nuestro infierno particular. Una lisa  manera de ver la vida.  Una fórmula  para sobreponerse a esta situación.   Que riñones tenemos.   No nos ponemos de acuerdo y así,  sin disciplina, sin orden, sin ideales no se llega a ninguna parte. Por eso es que están  y seguirán  estando estos “ciudadanos” montados  en el gran umbral de nuestra chequera de dólares provenientes del petróleo para seguir comprando voluntades, y ahora arañando nuestras entrañas sacando diamantes, oro y raspando la olla hasta arrasarnos. Esa horda  chupa  dólares que tantísima falta nos hace a los venezolanos para sobreponernos a la inmensa crisis en las que nos han sumido. Y pensar que si  hubiesen querido la patria, si de verdad hubiesen tenido  ideales patrióticos como los que esgrimen  manipuladoramente, todo sería diferente. Créanme, en retrospectiva, aquel 4 de febrero, cuando sucedió lo que todos sabemos que sucedió y que  festejan hasta nuestra obstinación, de alguna manera, los venezolanos  cansados todos de lo que acontecía en Venezuela y con los partidos políticos, quizás en el fondo de nuestros corazones albergamos una posibilidad de cambio. Pienso, que ahí se sembró en el corazón una semilla que posteriormente fue regada e impulsada por algunos grupos económicos fuertes, medios de comunicación, etc., que lograron atornillar  en la mente y en los sentimientos de nuestros compatriotas, tal posibilidad. Sabemos que no necesariamente lo que inducía a estos grupos que lo impulsaron, era el nacionalismo, sino la “usanza criolla”  de sacar provecho pecuniario o de cualquier índole de la llegada al gobierno de ese ciudadano  que fue Presidente, pero con lo que no contaron es que ese señor tenía una moneda de doble cara, una acomodaticia y muy masculina, que para ganar prebendas se comprometía  a todo hasta lograrlas y después nada que ver, amnésicamente las desechó  haciendo exactamente todo lo contrario a lo que prometió, incluso llevándose por el medio sin ningún empacho a la persona, personas o grupos con los que se comprometió. Pero su otra cara, más atemorizante aún, era cuando hablaba, manifestaba  absolutamente todo lo que  haría. Cumplió  cada detalle de toda la verborrea con la  que nos acatarró a cada instante de su terrible existencia y de paso por nuestras vidas.  Y nos “legó” a su “hijo”,  que afortunadamente para nosotros, sigue hablando y hablando como su “padre”, siguiendo el libreto en el que establece centímetro a centímetro cada cosa que hará. El caso es que aún creemos que es socarronería lo que habla, lo tildan  de burro, pero con el aval de las FAN,  del TSJ y el CNE  va  cumpliendo  cada amenaza que profiere. Y lo que es aún peor, lamentable y sumamente volátil, es que usa un discurso que entra como agua hirviente en los oídos de nuestros compatriotas que por cualquier causa se han convertido en resentidos políticos o sociales. 
Un caso Sui generis digno de estudio, detonante de todo esto que estamos cosechando.  
El Sol no puede taparse con un dedo. ! Caraj…¡
Parece un mensaje despiadado, pero créanme que lleno de lucidez, de sentimiento patriótico venezolano y conocimiento de la realidad actual y venidera, a nivel mundial. Porque analicen, desde que el presidente difunto  entró en la palestra internacional, sembró  con su discurso y su paso una especie de convulsión colectiva que sin ninguna duda ha desestabilizando al mundo. Sacó  provecho de cada costura, hizo  un jirón de cada brecha que le dejaron  abierta. Potenció  cada escenario en el que le tocó estar. Quién entonces descartaría el concepto que detrás de cada explosión social o política del mundo estuvo  la mano de quien fuera  nuestro presidente?.
Todo esto da una enorme tristeza, y muchos se han ido, otros están por irse, pero no me iré, porque quiero mucho a este pobre país, que lo único que tiene es petróleo y real a montón. Hablo geográficamente de un país rico, pero del pueblo como tal, estoy enormemente decepcionada, pareciera estar anestesiado.  Estamos en un momento histórico  de lucha por el rescate de lo poco que nos va quedando, por nuestras vidas con dignidad, algunos  no hacen nada  y otros muy poco, a la luz de la magnitud del problemón que tenemos.
Qué más tendremos que ver. Ya no hay capacidad de asombro.
Nos hemos convertido  en una especie de zombis, muertos vivientes, marionetas de semáforo sin voluntad. Tanta farsa,  tanta patraña, tanta maldad. 
De qué se supone que habla nuestro “ilustre”  Presidente? 
Ajustarnos a esa Constitución que muestra siempre en un ejemplar microscópico, presumo así la consideran. 
Del respeto a los derechos… Cuáles derechos ? qué significa esa palabreja ? alguien me lo puede  definir?
Por ejemplo de derecho, por decir más o menos, está la situación de los estudiantes. Se los llevan a las patadas, maltratándolos en todos los sentidos, haciéndolos vivir la peor  de sus pesadillas. Como muestra un botón.   La Tumba, esas siete celdas bajo cinco plantas de sótanos en plena plaza Venezuela de Caracas,  donde literalmente enterraron  a Gerardo Carrero, Gabriel Valles y Lorent Gómez Saleh confinados desde agosto-septiembre de 2014 a 100 metros bajo tierra.  O es que se nos han olvidado ? De alguna manera, ellos son nuestros hijos, nadie está exento de que le ocurra. 
Y entonces vemos, cada instante, por quítame esta paja y en cadena nacional,  al máximo exponente de esto que llaman revolución y todos sus acólitos,  con dos discursos muy bien definidos, uno medio bonito disfrazado y acomodaticio, de acuerdo al momento histórico que viva y otro que invita a desatender lo contenido en el “derecho”. En la actualidad el referéndum revocatorio, herramienta jurídica contenida en la Constitución Nacional.  
Quién me define en la Venezuela de hoy, la palabra DERECHO? 
Ni yo como abogado podría.
Caminamos por el filo de un precipicio.
Enardece la sangre  que corre por las venas, esa misma que derramaron  los patriotas en  nuestro suelo,  para que hoy nosotros, por diversas razones, dejásemos que nos sumieran en el más terrible de los abismos. Esos patriotas como Simón Bolívar que es usado como estandarte para cometer la más infame de las fechorías, defenestrar a un pueblo noble,  pero estúpido. Sigamos  en las gradas a observar el proceso de caníbalización de este pueblo. Haciendo interminables colas para todo, comprar medicinas, alimentos.  Nos consumiremos los unos a los otros. Ya me considero deglutida por la ignorancia y el antiparabolismo. Inseguridad campante, matan a todo aquel por cualquier motivo, para robarle lo que tiene o porque no tiene. 
Aún recuerdo el día de la muerte de Adriana y su bebé, circunstancialmente estaba en un  parque  festejando el cumpleaños de una niña. Vi cuando comenzó la  protesta pacífica. Le tomaba fotos y algo, quizá mi madre, Dios o el sentido común, me hizo quitar del lugar en el que estaba, acto seguido las detonaciones, el chirrido de los cauchos de la veloz carrera de la  camioneta  donde viajaba la sentencia de muerte. Luego gritos, llantos. Y oímos decir, le dieron a una mujer. Y me pregunto, cuándo nos tocará?  
Otro día, subiendo de Coche, me persiguieron y les di guerra, es decir que mi reacción los sorprendió  y  luego de unos minutos de intentos, dejaron sus expectativas a un lado.  Y así sucesivamente estamos siempre en la línea de fuego. 
En qué  momento regaremos el suelo con nuestra sangre?  
Cuándo seremos parte de esta estadística,  de manos del hampa común o de la no tan común que está diezmando nuestra población?
Me declaro en resistencia civil y la que sea. 
Por lo menos me queda el derecho al pataleo. Ya creo que no nos están dejando otros. Porque aunque los invoquemos ajustados a Derecho, retuercen todo el camino para impedirlo. No estamos en democracia. Merecemos un premio Guinnes a la estupidez. 
No existe otro caso en la Historia Universal,  de un pueblo a quien se le anunció  una elección entre democracia o comunismo, y eligió  este último. 
El comunismo jamás cambia. Se instale donde se instale, siempre es el mismo. La cadena de victimas es atroz: Rusia, Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumania, Bulgaria, Albania, Alemania Occidental, Corea, Vietnam, Camboya, Cuba, China. Por cierto, creo que nada positivo podemos esperar de los países comunistas. Y aquí nos hemos metido en la boca de lobo. Se nos olvidan frecuentemente verdades gigantescas. Por ejemplo en la China la vida humana no tiene ningún valor ni sentido. ¿Sabían que para instalarse en el poder, allá por 1949, Mao Tse Tung y su camarilla no vacilaron en asesinar a 52 millones de chinos compatriotas suyos, solo porque no estaban de acuerdo con el régimen marxista? Incluso hoy matan o dejan morir a las hembras para controlar la explosión demográfica. Estas son verdades irrefutables, aunque hoy día no esté de moda “airearlas”. 
Pregúntenles a personas de esos países que tal les fue y que tal les va con la experiencia comunista. Por cierto,  cuando ya ese cáncer de la Humanidad, que había cobrado más de 120 millones de vidas, estaba a punto de extinguirse, lo adoptamos  con mucho folklore y entusiasmo en Venezuela como forma de gobierno, denominándolo Socialismo del Siglo XXI.  Llegamos tarde como corolario hasta en esta infeliz cita de la Historia. ¿Estulticia, ignorancia, indiferencia, egoísmo? La verdad es que no lo sé. Yo no salgo de mi asombro. Incrédula asisto  a esta especie de teatro macabro y sin sentido.
Pensemos. Por omisión también hay responsabilidad. Si nos hacemos "la vista gorda" somos responsables y cómplices de lo que intentan venderle al mundo una civilización de la cual carecen. Recordemos la teoría del caos, el efecto mariposa que con su aletear puede desencadenar un huracán.  Pensemos en la moraleja de la Granja, muchas veces creemos que las cosas no nos afectan.  Pongamos nuestras barbas en remojo. Pensemos. Nos sentimos de manos atadas.  Pero debemos activarnos, organizarnos, disciplinarnos sin afanes de protagonismos. Estamos saturados de protagonistas que a diario se matan por el centimetraje de la televisión  y  en la prensa escrita, la que va quedando en el país o en CNN. Por otro lado vemos al gobierno y sus  laboratorios   decir  A y entonces todo el mundo se afana en hablar de A. No se han puesto a pensar que muchas veces lo que hacen  es distraernos en temas “x” para que no veamos  los “y”.
Soy  de la oposición.  Oposición a todo lo que sea contrario a Derecho. 
Apoyo la protesta pacífica, tal y como lo  establece la ley. 
Tenemos que apoyar a nuestro país, a nuestras instituciones.  
En  la unión está la fuerza. 
Hagamos Democracia Dinámica y Activa.
El que no ejerce sus derechos los pierde.
Y nuestro país está que explota por los cuatro costados.

Irma Gómez Párraga.
@irmagomezp